El presidente Rodrigo Paz advirtió desde Tarija sobre el riesgo de enfrentar un déficit de energía eléctrica si el país no desarrolla nuevos pozos hidrocarburíferos en los próximos dos o tres años. Durante la firma de convenios con municipios tarijeños, el mandatario explicó que siete de cada diez focos podrían quedarse sin suministro. Ante este escenario, ubicó al departamento como el eje estratégico para la reactivación económica mediante el fomento de la inversión privada y la protección ambiental.
Paz anunció la tramitación de una nueva Ley de Hidrocarburos en el Legislativo con el fin de abrir el mercado al capital privado e impulsar la producción nacional. Asimismo, planteó una reforma a la Ley de Minería para asegurar mayores regalías destinadas a las regiones. El Gobierno proyecta la captación de entre 5.000 y 7.000 millones de dólares para proyectos regionales, además del ingreso de 1.900 millones de dólares al Banco Central de Bolivia.
El presidente identificó la aprobación de este paquete de normas en el Parlamento como el principal reto para garantizar la liquidez nacional y equilibrar el mercado cambiario. El Ejecutivo prevé trabajar de forma directa con las alcaldías para incrementar los presupuestos municipales de forma progresiva. De esta manera, el discurso oficial instaló en Tarija una agenda enfocada en gas, minería y captación de recursos económicos.



