Los financiamientos que Bolivia negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) buscan respaldar la estabilidad macroeconómica y no financiar obras específicas, explicó el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales Burgos. La autoridad aclaró la diferencia entre estos recursos y los préstamos de otros organismos multilaterales, los cuales sí se destinan a la construcción de infraestructura o proyectos determinados.
Según la autoridad, el objetivo central de estas operaciones se enfoca en reforzar la balanza de pagos, la balanza comercial y las Reservas Internacionales Netas (RIN). Morales enfatizó que estos fondos carecen de un destino prefijado, por lo que su función radica en generar condiciones favorables para la economía nacional en su conjunto.
La búsqueda de este financiamiento externo responde a la necesidad de generar liquidez y recuperar los principales indicadores del país tras un periodo de severas dificultades. De concretarse el acuerdo, el Gobierno utilizará las divisas para robustecer la posición externa boliviana y activar otros mecanismos de financiamiento internacional.



