El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, denunció ante el Legislativo la existencia de una “mafia enquistada” en YPFB y la ANH, a la que responsabilizó por el contrabando de combustibles y la falta de diésel.
Durante su interpelación, Blanco pidió disculpas por las filas en los surtidores y señaló que un operativo con más de 300 efectivos no logró resolver por completo los problemas logísticos. La fiscalización se desarrolla mientras persisten las filas por falta de diésel y gasolina.
El ministro afirmó que las medidas de seguridad actuales buscan evitar que vuelva a distribuirse gasolina adulterada y sostuvo que las demoras en el suministro responden, entre otros factores, a los controles implementados contra el contrabando.



