La activista Nadia Beller abandona el hospital para continuar con su proceso de recuperación mediante tratamiento ambulatorio, el cual incluye controles semanales y sesiones de fisioterapia. La afectada confirmó que atraviesa un embarazo y aseguró que mantiene la fortaleza necesaria para afrontar su rehabilitación física tras el atentado que sufrió el pasado lunes.
Beller descartó que el ataque responda a un crimen pasional y lo calificó directamente como un crimen de Estado, además de catalogar el hecho como una operación de carácter paramilitar. La activista rechazó cualquier intento de silenciar sus denuncias e insistió en que su objetivo central radica en el esclarecimiento completo de los hechos.
Para lograr la identificación de los responsables, la denunciante agotará los recursos judiciales en el ámbito nacional. De manera paralela, acudirá a la Comisión y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos con el fin de exigir justicia por lo ocurrido.



