La Cámara Boliviana de la Construcción (CABOCO) se declaró en estado de emergencia ante el incremento del precio del diésel para grandes consumidores y advirtió sobre el riesgo de paralización de obras públicas.
El sector sostiene que el nuevo precio referencial de Bs 18 por litro tendrá un impacto directo en los costos de maquinaria pesada, transporte y ejecución de proyectos estatales.
CABOCO también cuestionó que varias entidades públicas y empresas estatales todavía no apliquen de manera efectiva el Decreto Supremo 5597, que establece mecanismos excepcionales para ajustar los precios de materiales, maquinaria y equipos en contratos de obras públicas.
Los constructores aseguran que el aumento de costos, sin una actualización oportuna de los contratos, genera un desequilibrio económico que puede afectar la continuidad de las obras, el empleo y la inversión.
Ante esta situación, el sector exige cuatro medidas: la aplicación efectiva del DS 5597, el reconocimiento del incremento del diésel dentro de los contratos, garantías para preservar el equilibrio económico-financiero y la instalación de una mesa de trabajo con el Gobierno y las entidades contratantes.



