El Gobierno anunció que negociará con líderes políticos y, si es necesario, con cada asambleísta para lograr la aprobación de nuevas leyes estructurales en la Asamblea Legislativa.
El vocero presidencial José Luis Galvez señaló que los parlamentarios deben priorizar los intereses del país sobre las decisiones partidarias. Afirmó que el Ejecutivo dialogará con senadores y diputados para respaldar sus proyectos normativos.
Desde la alianza Libre, las legisladoras Tomasa Yarhui y Lissa Claros cuestionaron esta estrategia y advirtieron sobre posibles prácticas de transfugio y prebendalismo. La polémica surge antes del envío del proyecto de ley de inversiones y otras reformas en hidrocarburos y minería.



