El expresidente Evo Morales cuestionó la permanencia de Mirko Sokol como comandante de la Policía Boliviana y sugirió que el Gobierno considere su destitución por las diferencias públicas sobre las órdenes de captura emitidas en su contra.
Morales hizo las declaraciones durante su intervención dominical en un medio radial del Trópico de Cochabamba, después de que Sokol señalara que la captura del exmandatario no constituía una prioridad institucional. Esa posición se distanció de la postura del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien ratificó que la aprehensión de Morales es una tarea central.
El exmandatario también afirmó que existen diferencias internas y falta de coordinación entre el Ministerio de Gobierno y el mando policial. Además, sostuvo que una eventual destitución del comandante sería compleja para el Ejecutivo debido a la información reservada que manejan los altos mandos sobre la administración de Rodrigo Paz.



