La Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley de Estados Unidos reanudó sus operaciones en Bolivia tras casi dos décadas de ausencia. La reactivación se concreta mediante un convenio bilateral suscrito en junio entre la Cancillería boliviana y autoridades estadounidenses para fortalecer la seguridad pública y la lucha contra el crimen organizado.
El acuerdo contempla apoyo técnico especializado, capacitación para efectivos bolivianos y la provisión de equipamiento destinado a mejorar las tareas de investigación criminal, fiscalización e inteligencia en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos complejos.
La cooperación en materia antinarcóticos permanecía suspendida desde 2008, cuando el Gobierno de entonces puso fin a las operaciones de los organismos antidroga de Estados Unidos en el país. La actual administración sostiene que esta alianza permitirá modernizar las capacidades institucionales mediante cooperación internacional



