La selección española de fútbol conquistó el campeonato mundial al derrotar a Argentina en una final que se definió en el tiempo suplementario. Desde el inicio del encuentro, el equipo europeo tomó el control del balón con un juego dinámico que superó la resistencia física de su rival. A pesar del dominio de los dirigidos por Luis de la Fuente, el guardameta Emiliano Martínez sostuvo el empate para el conjunto sudamericano durante los noventa minutos reglamentarios.
La expulsión del centrocampista argentino Enzo Fernández en el minuto 81 inclinó la balanza de manera definitiva hacia el lado europeo. Durante la prórroga, el asedio español fue constante ante un rival exhausto que se replegó en su propio campo. La paridad se rompió en el primer minuto del segundo tiempo suplementario, cuando Nico Williams asistió de cabeza a Ferran Torres, quien anotó el único gol del compromiso con un remate potente dentro del área.
En los instantes finales, el combinado albiceleste buscó el empate con más orgullo que orden, pero la defensa de España neutralizó cada intento hasta el silbato de conclusión. De esta manera, el equipo ibérico sumó un nuevo título a su palmarés y regresó a la cima del fútbol internacional gracias a su superioridad táctica y colectiva.



