La esposa de un ciudadano boliviano denunció que reclutadores, identificados por ella como bolivianos, ofrecieron empleos en construcción, albañilería, plomería y seguridad con un salario de hasta 16.000 dólares para trabajar en Rusia. Afirmó que, al llegar a ese país, su esposo descubrió que había sido contratado para participar en la guerra contra Ucrania.
Según el testimonio, el grupo de reclutadores visitó la comunidad Rincón de Palometa, en Santa Cruz, donde convenció a varios comunarios de firmar contratos redactados en ruso. La mujer indicó que su esposo viajó el 8 de marzo y mantuvo comunicación durante las primeras semanas, hasta que fue trasladado a una zona cercana al frente de combate.
La última llamada ocurrió el 19 de mayo. De acuerdo con la denuncia, el hombre informó que les retirarían los teléfonos antes de dirigirse a un punto estratégico. La familia anunció que se reunirá con otros afectados para presentar una denuncia formal y solicitar la intervención de las autoridades.



