El diputado de la alianza Libre, Armin Lluta, denunció presiones internas y un intento de censura por parte de su propia organización política. El conflicto surgió a raíz de su propuesta para implementar un proyecto de ley orientado a la nacionalización de vehículos indocumentados, conocidos como «chutos». Lluta calificó la situación como una discriminación total hacia su derecho constitucional de presentar iniciativas legislativas.
A pesar del rechazo unánime de su bancada, el legislador manifestó que no teme a las posibles represalias políticas. Asimismo, confirmó que la polémica propuesta normativa sigue su curso legal y actualmente se encuentra en la etapa de socialización con diversos sectores sociales antes de su debate oficial.
Por último, el parlamentario defendió los alcances de la medida bajo el argumento de que el objetivo central es el ordenamiento del parque automotor nacional. De igual forma, descartó de manera categórica que la futura ley pretenda el fomento al contrabando o el beneficio a actividades delincuenciales.



