El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, informó este miércoles que existe voluntad política del Gobierno para atender las demandas de su sector, aunque confirmó que las medidas de presión y los bloqueos continuarán mientras no se resuelva la situación de los detenidos durante las movilizaciones.
Tras retirarse de la mesa de diálogo instalada en el Banco Central de Bolivia con la presencia del presidente Rodrigo Paz, Argollo anunció la conformación de una comisión jurídica integrada por representantes de la COB y del Gobierno para analizar la situación de las personas aprehendidas, una de las principales demandas de la organización.
El dirigente señaló que la COB mantendrá sus movilizaciones en respaldo a sus afiliados detenidos y denunció una supuesta persecución política. Durante el inicio del diálogo también pidió que las conversaciones sean públicas y con presencia de los medios de comunicación.



