La Policía Boliviana reforzó el anillo de seguridad y los accesos a la Plaza Murillo tras los enfrentamientos registrados con mineros cooperativistas y otros sectores movilizados que intentaron ingresar al centro político del país.
En las puertas del Palacio de Gobierno también fueron desplegados efectivos de la Policía Militar con uniforme de campaña para resguardar las instalaciones estatales. Además, la Policía instaló vallas y rejas metálicas para impedir el avance de los manifestantes hacia el kilómetro cero.
Las recientes protestas protagonizadas por maestros rurales, maestros urbanos y mineros cooperativistas derivaron en enfrentamientos en calles cercanas a la plaza Murillo. Los incidentes dejaron personas heridas tanto entre los uniformados como entre los movilizados.



