El Gobierno del presidente Rodrigo Paz denunció este jueves que los bloqueos y protestas que afectan a La Paz desde hace diez días buscan desestabilizar la democracia y advirtió que no descarta aplicar un estado de excepción. La administración señaló además que las movilizaciones tendrían financiamiento vinculado al narcotráfico.
El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que detrás de las protestas existen “fuerzas oscuras” e intereses relacionados con el expresidente Evo Morales. La autoridad sostuvo que quienes conspiren contra el orden legal deberán asumir las consecuencias de sus actos.
Gálvez indicó que el Gobierno analiza todas las atribuciones permitidas por la Constitución para garantizar la paz social y el bienestar de la población. Señaló además que cualquier determinación será anunciada oficialmente por el presidente en caso de concretarse nuevas medidas.



