El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, afirmó que el Gobierno no cederá ante las movilizaciones y conflictos sociales, aunque convocó a los sectores a instalar mesas de trabajo para abordar sus demandas. La postura fue expresada en su primera conferencia de prensa.
Gálvez señaló que existen decisiones que el Ejecutivo considera innegociables, pero aseguró que el diálogo se mantiene abierto para tratar distintos temas. También indicó que el incremento salarial ya fue definido y que cualquier otro aspecto puede ser discutido en espacios técnicos.
El pronunciamiento se da en un contexto de protestas de distintos sectores, mientras la Central Obrera Boliviana prevé realizar un cabildo el 1 de mayo para definir sus medidas. Desde el Gobierno reiteraron la invitación a dialogar con todos los actores.



