El Gobierno aprobó este lunes el Decreto Supremo 5600, que elimina más de 160 normas que permitían la contratación directa en el Estado durante anteriores gestiones. La medida fue presentada por el presidente Rodrigo Paz en la ciudad de La Paz junto a su gabinete.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, explicó que la norma pone fin a un mecanismo que permitía adjudicar contratos sin licitación ni competencia. A partir de ahora, todas las compras públicas deberán realizarse mediante procesos competitivos bajo las Normas Básicas del Sistema de Administración de Bienes y Servicios.
El decreto también instruye a los ministerios a revisar las contrataciones directas realizadas en años anteriores para identificar posibles irregularidades. Este proceso será reglamentado en un plazo de 30 días, mientras que los contratos en curso continuarán bajo la normativa vigente al momento de su inicio.



