El Gobierno denunció que una red internacional alteró combustible transportado en al menos 5.000 cisternas entre octubre de 2025 y marzo de 2026, lo que afectó aproximadamente 150 millones de litros. La información fue presentada en conferencia por el presidente Rodrigo Paz junto a autoridades del área.
El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, explicó que la red operaba principalmente en las ciudades chilenas de Arica e Iquique, donde las cisternas eran desviadas a garajes particulares. En esos puntos se sustraía parte del combustible y se reemplazaba con agua mezclada con aceite usado antes de su ingreso a Bolivia.
La investigación está a cargo de la Fiscalía y se extiende a países como Chile, Paraguay y Argentina. El caso se enmarca en las denuncias de sabotaje al suministro de gasolina, mientras el Gobierno continúa con las acciones para identificar a los responsables.



