La Fiscalía abrió una investigación por homicidio tras la muerte del conscripto Reynaldo Javier en Pando, ocurrida el 8 de marzo, mientras que la necropsia descartó la extracción de órganos y estableció que la causa del fallecimiento fue asfixia por inmersión, informó el fiscal departamental Freddy Durán.
El hecho se registró en el puesto militar Rosendo Rojas, cerca del río Rapirrán, donde el joven ingresó al agua tras lavar su ropa y comenzó a pedir auxilio. Militares intentaron rescatarlo y aplicaron maniobras de reanimación, pero no lograron salvarlo. El conscripto fue trasladado inicialmente a una posta y luego a la ciudad brasileña de Río Branco, donde se confirmó su deceso.
Posteriormente, el cuerpo fue llevado a Cobija, donde una necropsia legal ratificó que no existía extracción de órganos. La familia del fallecido cuestiona esta versión y denuncia un presunto homicidio, mientras el Ministerio Público continúa con las investigaciones para esclarecer el caso.



