El piloto del avión Lockheed C-130 Hercules siniestrado el viernes en El Alto, Erick Rojas, declaró ante la comisión de fiscales que investiga el caso que decidió modificar la ruta de aterrizaje debido a condiciones climáticas adversas y que, al tocar tierra, los frenos de la aeronave no respondieron.
Así lo informó su abogado, Ricardo Maldonado, quien explicó que la pista “estaba como una pista de patinaje, llena de hielo”, debido a una tormenta con granizada persistente y lluvia. Según la defensa, el piloto activó los frenos, pero estos no respondieron en medio de la superficie resbaladiza.
De acuerdo con el jurista, Rojas optó por realizar un viraje para aterrizar por otra pista ante el mal tiempo. Una vez en tierra, al advertir la falta de respuesta del sistema de frenado, ejecutó una maniobra con el pedal derecho para desviar la aeronave hacia un área con menor presencia de personas, vehículos y construcciones.
El hecho es investigado dentro de un proceso penal por la muerte de una persona —una de las más de 20 víctimas fatales reportadas— mientras continúan las declaraciones testificales de la tripulación y otros involucrados.
La defensa señaló que colaborará con todos los requerimientos fiscales y aportará información técnica adicional en el marco de las pericias, incluida la evaluación de la caja negra, cuyo análisis podría extenderse por varios meses.



