La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia decidió abandonar el diálogo convocado por el Gobierno en La Paz para tratar la denuncia sobre gasolina desestabilizada. La dirigencia argumentó la inasistencia del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, en la reunión prevista en oficinas de YPFB.
El ejecutivo del sector, Lucio Gómez, cuestionó además la presencia del vicepresidente Edmand Lara, a quien acusó de intervenir en el encuentro con fines políticos. Según la dirigencia, la ausencia de la autoridad sectorial impidió instalar un diálogo formal y dejó sin respuesta la demanda sobre la calidad del combustible.
Desde YPFB informaron que la reunión se desarrolló con otro grupo de transportistas. Sin embargo, la organización nacional sostiene que representa a la mayoría del transporte del país y exige soluciones inmediatas ante las fallas atribuidas a la gasolina observada.
El sector convocará a un ampliado nacional para definir medidas de presión. Los dirigentes advirtieron que, si no existen respuestas concretas del Ministerio de Hidrocarburos, podrían activar movilizaciones y protestas en distintas regiones del país.



