El expresidente Evo Morales instó al Gobierno Nacional a reparar los daños económicos sufridos por propietarios de vehículos afectados por gasolina de mala calidad. Mediante sus plataformas digitales, el dirigente sostuvo que la distribución de carburante defectuoso a través de YPFB causó averías severas en miles de motorizados. Morales fundamenta su reclamo en la supuesta admisión del problema por parte de autoridades del sector hidrocarburos.
El exmandatario calificó la situación como un golpe directo a la economía familiar y sugirió que los afectados promuevan juicios civiles contra los responsables directos. Según su postura, existe una responsabilidad ineludible del Estado al suministrar insumos que no cumplen con los estándares técnicos mínimos. La crítica apunta a una presunta ineficiencia administrativa que ahora golpea a diversos estratos sociales en todo el país.
La propuesta del líder del MAS incluye la aplicación de la Acción de Repetición, contemplada en la Constitución Política del Estado. Este mecanismo legal permitiría que, una vez el Estado cubra los gastos de reparación, los funcionarios culpables devuelvan dicho dinero con su patrimonio personal. Esta medida busca sentar un precedente sobre la responsabilidad civil de los servidores públicos ante negligencias técnicas en empresas estratégicas.
Por el momento, las autoridades del sector energético enfrentan cuestionamientos sobre los controles de calidad en la importación y mezcla de aditivos. Morales rechaza que las instituciones evadan su competencia y atribuyan las fallas a factores externos o de terceros. La controversia escala mientras conductores de distintos departamentos reportan visitas frecuentes a talleres mecánicos por obstrucciones y fallos en el sistema de inyección.



