Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) defendió la calidad de la gasolina que se comercializa en el país y señaló que los problemas reportados por conductores responden a deficiencias previas en la cadena de control, fiscalización y almacenamiento. La estatal indicó que estos factores se originaron en la gestión anterior y afectan a varias regiones.
El gerente de Productos Derivados e Industrializados, Carlos Cuéllar, explicó que aún circulan volúmenes antiguos de combustible debido a la baja autonomía registrada meses atrás. Añadió que residuos acumulados en tanques de estaciones de servicio, por falta de mantenimiento, influyen en la calidad final del producto, situación que se presenta en distintos departamentos.
Cuéllar precisó que los esquemas de importación y verificación del combustible se mantuvieron sin cambios, con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) como responsable del control en origen y destino. No obstante, señaló que la fiscalización no alcanzó a toda la cadena de suministro, lo que permitió fallas en el manejo y conservación del carburante.
Ante este escenario, YPFB anunció nuevas medidas junto a la ANH para reforzar la supervisión. Entre ellas figuran la recertificación del combustible importado, con una doble verificación en refinería, y una revisión integral de surtidores, bombas y tanques de almacenamiento, con el objetivo de asegurar la calidad del producto que llega al mercado.



