El Gobierno de Estados Unidos definió como prioridades la defensa del territorio nacional, la contención estratégica de China y un mayor enfoque en América Latina, según la Estrategia de Defensa Nacional (NDS) 2026 publicada por el Pentágono. El documento establece un cambio de enfoque respecto a políticas anteriores y plantea un respaldo más limitado a aliados internacionales.
La nueva hoja de ruta señala que Washington concentrará sus capacidades militares en la protección interna y en la región del Indo-Pacífico, mientras que los países aliados asumirán una mayor responsabilidad en su propia defensa, con apoyo estadounidense reducido pero estratégico.
A diferencia de la estrategia difundida durante la administración de Joe Biden, el texto adopta un tono más moderado hacia China y Rusia. El documento plantea relaciones respetuosas con Pekín y describe a Moscú como una amenaza persistente pero controlable, sin referencias directas a Taiwán ni al cambio climático como riesgo de seguridad.
La NDS también coloca a América Latina en un lugar central dentro de la política de defensa de Estados Unidos. El Pentágono afirma que buscará restablecer el dominio militar en el hemisferio occidental para resguardar el territorio nacional, fortalecer el control fronterizo y combatir el narcotráfico, bajo el criterio de que la seguridad fronteriza forma parte de la seguridad nacional.



