El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, planteó levantar en el corto plazo el subsidio a las garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) como una medida para reducir el contrabando de este producto en las fronteras del país. La propuesta fue expuesta en una entrevista radial difundida este lunes.
Ríos explicó que la eliminación del subsidio debe ir acompañada de un esquema de focalización para los sectores más vulnerables. Señaló que, bajo el actual sistema, Bolivia avanza hacia la importación de GLP, situación que considera insostenible debido a la salida ilegal del producto hacia países vecinos.
De acuerdo con estimaciones de su consultora, el país requerirá importar este año alrededor de 80 toneladas métricas diarias de GLP, volumen que podría duplicarse en la próxima gestión. El exministro advirtió que las redes de contrabando, antes enfocadas en diésel y gasolina, ahora operan con garrafas de GLP por la diferencia de precios.
Mientras en Bolivia el GLP se comercializa en Bs 22,5, en mercados como el peruano el precio supera los Bs 120. Ante este escenario, Ríos sugirió reforzar el control fronterizo, habilitar la importación del producto y eliminar el subsidio como eje central de la estrategia. En paralelo, el Gobierno analiza alternativas tecnológicas para el control de las garrafas, en un contexto marcado por escasez y filas en distintos puntos del país.



