La Fundación Jubileo proyecta que Bolivia comenzará a importar Gas Licuado de Petróleo (GLP) durante 2026 debido a la sostenida caída en la producción nacional. La estimación señala que el precio internacional de una garrafa de 10 kilos oscila entre Bs 100 y Bs 140, muy por encima del precio interno subvencionado de Bs 22,50.
Raúl Velásquez, analista de la fundación, explicó que la producción de gas natural registra una reducción superior al 50% en los últimos años, situación que impacta de forma directa en el abastecimiento de GLP. A este escenario se suma el incremento del contrabando hacia países vecinos, especialmente tras el retiro de la subvención a gasolina y diésel.
El informe advierte que la importación de GLP resulta inevitable desde mediados de este año o, a más tardar, hacia finales de la gestión. Además, plantea que la actual política de subvención enfrenta serias limitaciones y que una salida viable pasa por una reducción gradual del beneficio estatal para evitar un mayor impacto fiscal.
Según Jubileo, revertir la caída de la producción de gas demandará entre cinco y ocho años, debido a la necesidad de explorar nuevos mega campos. En paralelo, el Gobierno ratificó su decisión de mantener la subvención al GLP por tratarse de un insumo básico para los sectores de menores ingresos, mientras que la importación de gas natural se proyecta a partir de 2028.



