La Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Potosí (Fedecomín) advirtió que los denominados “jucus” dejaron de ser grupos aislados y ahora operan como organizaciones estructuradas. Según su presidente, Óscar Chavarría, estas bandas ya no solo roban mineral, sino que cuentan con armas, recursos económicos y equipos de inteligencia.
El dirigente señaló que esta transformación elevó el nivel de riesgo dentro de las áreas de explotación minera. También cuestionó el trabajo del Ministerio Público en Potosí, al sostener que no existen respuestas firmes cuando los presuntos autores son sorprendidos en flagrancia.
Chavarría recordó que recientemente 11 personas fueron aprehendidas por este delito; sin embargo, varios obtuvieron detención domiciliaria o libertad, mientras que otros buscan acceder a medidas sustitutivas. Indicó que, pese a las denuncias ante la Fiscalía, la Gobernación y autoridades judiciales, no se concretan sanciones efectivas.
Desde el sector cooperativista se solicitó a la Policía Boliviana una investigación profunda para identificar las fuentes de financiamiento de estos grupos. Los mineros alertaron que las bandas crecieron en número e influencia, incluso bajo estructuras familiares y con métodos cada vez más sofisticados.



