La calificadora internacional Fitch Ratings elevó la calificación de riesgo de Bolivia de CCC- a CCC, según un informe difundido este viernes. El ajuste refleja una menor probabilidad de incumplimiento de deuda en el corto plazo, en un contexto de cambios en la política económica y financiera del país.
El reporte atribuye la mejora a la reducción de restricciones para acceder a financiamiento externo, a compromisos de apoyo de organismos multilaterales y a la eliminación de los subsidios a los combustibles, factores que apuntan a contener el déficit fiscal y fortalecer las reservas internacionales, aunque persisten niveles limitados de liquidez externa.
Fitch también identifica como elementos relevantes la victoria electoral de Rodrigo Paz y la aplicación de reformas orientadas a la consolidación fiscal. Pese a ello, advierte que el entorno macroeconómico continúa frágil y con riesgos elevados para la estabilidad financiera.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, señaló que el nuevo puntaje refleja una mejora frente al escenario crítico heredado al inicio de la actual gestión. Indicó que el país dejó de profundizar su deterioro económico, aunque reconoció que aún se requieren reformas estructurales para consolidar la recuperación y fortalecer la confianza.



