El Gobierno aprobó el Decreto Supremo 5517 que suspende al diésel de la lista de sustancias controladas y autoriza la importación privada de combustibles. La medida responde al déficit en el abastecimiento que afecta al transporte, la producción y sectores estratégicos en todo el país.
La norma establece que personas naturales y empresas privadas podrán importar, vender y comercializar derivados de petróleo a precio de importación o preterminal. Para acceder a este beneficio, los operadores deberán contar con capacidad de almacenaje propia o alquilada, bajo el principio de libre acceso no discriminatorio.
El decreto dispone que la suspensión del control del diésel tendrá una vigencia excepcional de un año. Esta decisión elimina de forma temporal la exigencia de autorización previa ante la Dirección General de Sustancias Controladas, con el fin de asegurar la provisión continua y oportuna de carburantes.
Según el Ejecutivo, estas acciones buscan garantizar el suministro de energía y apoyar la reactivación de la producción nacional en un contexto marcado por la escasez de dólares y combustibles. El Gobierno prevé que la flexibilización en la importación contribuya a estabilizar el mercado interno.



