La Central Obrera Boliviana (COB) abandonó este viernes las instalaciones de la Casa Grande del Pueblo tras el fracaso del diálogo con el Gobierno, luego de que el Ejecutivo rechazara la eliminación del Decreto Supremo 5503. La dirigencia sindical denunció una postura intransigente de las autoridades y anunció el inicio de una etapa de movilización nacional
El ejecutivo de la COB, Mario Argollo, calificó la situación como el inicio de una sublevación popular y acusó al Gobierno de traicionar el respaldo otorgado en las urnas por comunidades y sectores sociales. Según señaló, los trabajadores propusieron la elaboración de un documento alternativo que preserve aspectos técnicos positivos; sin embargo, esta iniciativa fue descartada por el Ejecutivo.
Argollo afirmó que el decreto vigente representa una amenaza mayor que las reformas económicas aplicadas a mediados de la década de los ochenta, las cuales afectaron gravemente a la clase obrera. En ese sentido, sostuvo que no permitirán la aplicación de políticas que perjudiquen la economía de las familias bolivianas y convocó a la resistencia civil.
La organización matriz de los trabajadores llamó a distintos sectores sociales, entre ellos cooperativas y gremios, a intensificar las protestas en todo el país con el objetivo de presionar al Gobierno para que dé marcha atrás en sus decisiones económicas. El retiro de las mesas de negociación marca, según la COB, el fin de la vía del diálogo y el inicio de una fase de movilizaciones que podría paralizar las principales actividades del país.



