El Gobierno informó que el Decreto Supremo 5503 puede recibir mejoras y complementos, pero descartó su derogación, luego de que la Central Obrera Boliviana (COB) se retiró del diálogo instalado para analizar la norma. El Ministerio de Economía afirmó que la posición sindical impidió avanzar en propuestas alternativas.
El titular de esa cartera de Estado señaló que la dirigencia de la COB exigió la eliminación total del decreto, sin presentar opciones técnicas que sustituyan la normativa. Desde el Ejecutivo se reiteró que la medida busca corregir distorsiones económicas vinculadas a la subvención de combustibles y fortalecer programas de apoyo social.
El Gobierno sostuvo que el decreto admite ajustes progresivos y la incorporación de medidas complementarias, en función de la evaluación de su aplicación. Sin embargo, advirtió que retroceder en la norma implicaría riesgos para el abastecimiento de combustibles, la estabilidad cambiaria y el control de precios en el mercado interno.
En paralelo, la COB anunció la radicalización de sus protestas con bloqueos de carreteras a nivel nacional. Desde el Ejecutivo se ratificó la apertura al diálogo, aunque se recordó que el Estado intervendrá cuando las medidas de presión afecten derechos de la población y el normal funcionamiento del país.



