Una denuncia interna de trabajadores mineros apunta al secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, por la presunta inclusión de familiares suyos en planillas de la Empresa Minera Colquiri, dependiente de Comibol, con ingresos elevados. La revelación se produce en medio de la ofensiva sindical contra el Decreto Supremo 5503 y el discurso oficial de austeridad del Gobierno.
Según la fuente, varios allegados de Argollo perciben salarios que superan los Bs 30.000 mensuales, mientras que algunos alcanzan hasta Bs 37.000. Entre los nombres mencionados se incluyen Daniel A.M., Pedro A.R., David Q.A. y Martirian Ch.A., todos supuestamente vinculados al dirigente de la COB y con altos ingresos en la misma empresa. Documentos revisados por EL DEBER corroboran parcialmente estos montos.
La denuncia generó cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos, considerando que la dirigencia sindical lidera protestas por supuestas afectaciones a los trabajadores y critica medidas del Gobierno. El contraste entre los salarios elevados de algunos familiares y la campaña contra el DS 5503 resalta la tensión entre la COB y el Ejecutivo.
El contexto económico de Comibol también revela que más del 90% de los recursos asignados a Huanuni y Colquiri se destina a gasto corriente, principalmente sueldos y costos operativos, mientras la inversión productiva apenas alcanza el 8%. El Estado asignó Bs 3.153 millones a la corporación, concentrando cerca del 75% de los recursos en estas dos operaciones mineras. Hasta el cierre de esta edición, Mario Argollo no se pronunció sobre la denuncia.



