El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, evitó responder sobre la orden de aprehensión emitida contra Evo Morales y anunció que la información operativa quedará en manos de los directores nacionales y comandantes departamentales. La autoridad explicó que asumirá únicamente temas estratégicos y de planificación institucional.
Sokol solicitó tiempo para que las nuevas autoridades de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, encabezadas por Marcelo Sánchez Mercado, profundicen en los casos activos. Afirmó que la comunicación sobre operativos corresponde a los mandos medios y reiteró que su rol se limita a la conducción ejecutiva de la institución.
La declaratoria de rebeldía y la orden de aprehensión contra el expresidente continúan vigentes, luego de que la Sala Penal Primera de Tarija rechazó un recurso presentado por su defensa. Paralelamente, el Ministerio de Gobierno señaló que su ejecución será producto de un trabajo coordinado entre instituciones.
El fiscal general, Roger Mariaca, recordó que la Policía debe ejecutar el mandamiento y ofreció apoyo para cualquier acción operativa. Mientras tanto, Sokol mantuvo su postura de no referirse a procedimientos específicos y ratificó que esa responsabilidad recae exclusivamente en los comandantes y directores nacionales.



