El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que el país ingresó a una fase de reestructuración institucional de la Policía Nacional, con énfasis en meritocracia, disciplina y control del crimen organizado. Señaló que existen fallas estructurales acumuladas y afirmó que la institución cuenta con personal capacitado para encarar los ajustes pendientes.
Explicó que los cambios alcanzan al alto mando policial, a los comandos departamentales y a unidades especializadas como la Felcc, Felcn y Felcv. Sostuvo que el objetivo apunta a recuperar la verticalidad del mando, la eficiencia operativa y el control del Estado en zonas donde se reportaron actividades ilícitas, como el trópico de Cochabamba y áreas fronterizas con Chile y Perú.
Oviedo indicó que se reforzará la cooperación internacional con agencias antidroga y policías de otros países, luego de periodos en los que —según dijo— Bolivia quedó al margen de mecanismos de intercambio de información. También se refirió a casos vinculados a narcotráfico y corrupción, al mencionar que hubo estructuras con libertad de acción en Santa Cruz y Beni.
El ministro afirmó que el exministro Eduardo del Castillo debe responder ante la justicia por hechos registrados en gestiones anteriores. Añadió que las órdenes judiciales se cumplirán bajo parámetros legales y coordinación con el Ministerio Público. Asimismo, anunció medidas para atender la crisis del sistema penitenciario y sostuvo que la reforma policial será integral para restablecer la confianza ciudadana.



