La Justicia dispuso detención domiciliaria para el dirigente de la Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia, Rubén Ríos, procesado por presuntas irregularidades en la distribución de harina subvencionada utilizada para la elaboración del pan de batalla. La decisión se conoció la tarde del miércoles.
El Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua impulsó la denuncia contra Ríos tras identificar inconsistencias en el manejo de la subvención. Según la institución, estas actuaciones generaron un daño económico estimado en al menos 5 millones de bolivianos.
El titular de esa cartera, Mario Justiniano, informó que el proceso apunta a esclarecer el destino de la harina subvencionada y los mecanismos empleados en su entrega. Señaló que la investigación busca establecer responsabilidades dentro del sector panificador.
El caso se suma a las evaluaciones que realiza el Gobierno respecto al uso de recursos destinados al apoyo de la producción de alimentos. Las autoridades sostienen que continuarán con las acciones legales para asegurar la correcta administración de bienes subvencionados.



