El presidente Rodrigo Paz confirmó en Cochabamba el cierre definitivo del programa de harina subvencionada destinado a la producción de pan de batalla. Aseguró que las investigaciones revelaron movimientos irregulares vinculados al uso de recursos estatales y adelantó procesos legales en curso. La autoridad afirmó que la eliminación del beneficio busca impulsar un esquema transparente en la cadena productiva.
Según Paz, los informes iniciales identificaron intermediaciones que inflaban costos y permitían reventas a precios superiores, con posterior devolución de producto a la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa). Señaló que el nuevo modelo pretende que el precio final del pan quede bajo parámetros de mercado, con un acompañamiento estatal para evitar incrementos abruptos.
La Fiscalía mantiene activa la búsqueda del exgerente de Emapa, Franklin Flores, y del dirigente panificador Rubén Ríos, quienes no fueron ubicados para brindar declaraciones. Ambos son investigados por presuntas irregularidades en la asignación de harina subvencionada y en operaciones que habrían generado doble beneficio económico.
El Gobierno informó que las pesquisas también alcanzan la distribución de carburantes con apoyo estatal. Las autoridades sostienen que las conclusiones servirán para rediseñar controles y fortalecer la supervisión sobre programas de apoyo, que ahora apuntan a evitar nuevos desvíos mientras se normaliza el abastecimiento de insumos en el país.



