El presidente interino de YPFB, Sebastián Daroca, advirtió que Bolivia está en puertas de una crisis energética y que, si no se revierte la caída de reservas, el país podría verse obligado a importar gas natural en los próximos cuatro a cinco años.
La autoridad señaló que la disminución sostenida de reservas y producción de gas responde a la falta de inversión en el sector, lo que ha generado un riesgo operativo y energético para el país. Indicó que esta tendencia debe revertirse como una prioridad nacional.
Daroca afirmó que la estatal requiere una reestructuración y cambios en su modelo de funcionamiento, además de una nueva ley de hidrocarburos y la eliminación de trabas normativas. También indicó que se priorizará garantizar el abastecimiento y la calidad de combustibles en el corto plazo.



