Un dirigente del transporte público de La Paz denunció que la gasolina distribuida en el departamento genera manchas en la pintura de los motorizados. Santos Escalante, representante de la Federación Urbana de Transporte Chuquiago Marka, afirmó que el problema se registra desde hace tiempo y se evidencia cerca del área del tapón de carga de combustible.
Según el dirigente, varios conductores observaron que el carburante deja una coloración amarillenta en la carrocería cuando se derrama durante el abastecimiento. Escalante sostuvo que el uso de aditivos en la gasolina empeora la situación y advirtió que el cambio en la calidad del combustible no se percibe de forma inmediata.
El representante del sector pidió al Gobierno garantizar gasolina de mejor calidad para los usuarios. También cuestionó que, en su criterio, el retiro de la subvención al carburante obliga a exigir un producto sin aditivos ni mezclas que afecten a los vehículos.
Desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) rechazaron las acusaciones y aseguraron que los aditivos de la gasolina no provocan daños en la pintura. El gerente de Comercialización, Nelson Mendoza Torres, calificó las denuncias como infundadas y sostuvo que pruebas directas con el combustible no muestran decoloración en superficies pintadas.



