La Armada Boliviana ejecutó un operativo en la Amazonía que desarticuló campamentos y maquinaria vinculada a la minería ilegal de oro. Las intervenciones se desarrollaron en sectores de los ríos Beni y Kaka, con un impacto económico estimado en más de 12 millones de dólares para las estructuras que operaban en la zona.
El informe fue presentado por el inspector general naval, Rocco Fredy Villazón Rocha, en representación del comandante general Ernesto Adalid Alfaro Palma. El operativo contó con apoyo de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) y del Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia.
Las acciones se concentraron en la cuenca alta del río Beni y zonas del río Kaka. El 5 de marzo, efectivos navales intervinieron áreas cercanas a la desembocadura del río Quendeque, en inmediaciones del Parque Nacional Madidi. Durante el operativo se inutilizaron nueve campamentos mineros y se destruyó maquinaria como retroexcavadoras, volquetas, motobombas, generadores y depósitos de combustible, además de incautar mercurio y bórax utilizados en el procesamiento del oro.
Un segundo operativo se ejecutó el 6 de marzo en la provincia Larecaja, en el municipio de Teoponte, cerca de Mayaya. En el área minera denominada “Venceremos I” se desmantelaron dos campamentos ilegales adicionales y se inutilizaron varias máquinas empleadas para la explotación aurífera. Las autoridades indicaron que los controles continuarán en la región amazónica para frenar actividades extractivas ilícitas y proteger los recursos naturales.



