El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, no asistió a la sesión convocada en la Asamblea Legislativa Plurinacional para su interpelación por un presunto sobreprecio en la importación de combustibles. La convocatoria incluía observaciones sobre la adquisición de crudo por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en medio de cuestionamientos por la comercialización de gasolina desestabilizada.
Ante la ausencia de la autoridad, el vicepresidente del Estado y presidente nato del Legislativo, Edmand Lara, afirmó que la interpelación constituye un mecanismo de fiscalización y no un acto político. Señaló que el control parlamentario responde al derecho ciudadano de conocer la administración de los recursos estratégicos, en especial en el sector hidrocarburífero.
Desde el Ejecutivo, el viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, informó que el Gobierno devolvió el trámite al considerar que no se cumplieron los procedimientos establecidos en el reglamento. El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, argumentó que corresponde agotar primero las solicitudes de informe escrito y oral antes de avanzar hacia una interpelación formal.
El Gobierno sostuvo que el titular de Hidrocarburos desarrolla agenda oficial junto al presidente y representantes de la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Hasta la fecha, ni el ministro ni YPFB precisaron el volumen total de gasolina observada distribuida en el país, mientras continúan reuniones con sectores del transporte y se mantiene expectativa por la activación del mecanismo de resarcimiento.



