El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, informó que Bolivia ya mantiene intercambio de información y capacitación con la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos. La autoridad explicó que el Ejecutivo trabaja en la definición del marco formal para el retorno de la agencia antidrogas, tras más de 18 años sin presencia en el país.
En declaraciones difundidas por medios internacionales como AP y The Washington Post, Justiniano señaló que el proceso aún requiere ajustes técnicos y diplomáticos. Indicó que la Cancillería lidera la estructuración del acuerdo y remarcó que la decisión política de avanzar en la cooperación bilateral ya fue asumida.
El acercamiento se produce en medio del restablecimiento del diálogo entre Bolivia y Estados Unidos, que también contempla la normalización de relaciones diplomáticas y mayor intercambio comercial. En este escenario, Washington empezó a compartir datos sobre redes criminales transnacionales y esquemas de lucha antidrogas con enfoque regional.
La autoridad descartó la instalación de bases militares extranjeras en territorio boliviano. Precisó que el objetivo apunta a operativos conjuntos con países de la región, bajo coordinación soberana y sin presencia permanente de fuerzas externas.



