El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó de forma total el proyecto de ley aprobado por el Congreso que pretendía reducir las penas del expresidente Jair Bolsonaro y de otros sentenciados por su participación en la intentona golpista posterior a las elecciones de 2022. Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión.
El anuncio se realizó en Brasilia, durante un acto oficial por el aniversario del asalto a las sedes del Ejecutivo, Legislativo y Judicial. En ese escenario, Lula resaltó el papel de las instituciones y señaló que los procesos judiciales se desarrollaron con garantías plenas para los acusados.
La norma vetada incluía disposiciones que impedían la acumulación de delitos vinculados al quiebre del orden democrático y habilitaban rebajas sustanciales de condena, además de facilitar el acceso a regímenes más flexibles de detención. De haberse promulgado, varios exfuncionarios y mandos militares podían acortar de manera significativa sus penas.
Aunque el veto presidencial queda vigente, el Congreso brasileño conserva la facultad de insistir con la ley. De acuerdo con datos del Supremo Tribunal Federal, más de 1.300 personas recibieron sentencia por los hechos del 8 de enero de 2023, entre ellas Bolsonaro y antiguos integrantes de su entorno político.



