El combinado nacional finalizó la temporada 2025 con una nueva caída ante Perú por 2-0 en condición de visitante. Este resultado negativo marca una racha de cuatro derrotas consecutivas, donde la falta de efectividad ofensiva preocupa al cuerpo técnico liderado por Óscar Villegas. A pesar del bajo rendimiento en los últimos encuentros, la clasificación al repechaje mundialista para la Copa del Mundo 2026 figura como el logro más relevante de la gestión.
La estadística anual refleja un ciclo irregular con un total de 11 compromisos disputados entre eliminatorias y duelos amistosos. Los registros oficiales contabilizan apenas tres triunfos y un empate, frente a siete derrotas que debilitan el promedio de rendimiento. En el plano ofensivo, la Verde logró solo cinco anotaciones contra 18 goles recibidos, evidenciando una brecha defensiva que el cuerpo técnico debe corregir de cara a la repesca de marzo.
La planificación para el inicio de 2026 contempla tres partidos amistosos en territorio nacional para llegar con ritmo a la fase definitiva. El estadio IV Centenario de Tarija recibirá el primer duelo ante Panamá el próximo 18 de enero. Posteriormente, el seleccionado se trasladará a Santa Cruz para enfrentar a México el 25 de enero y cerrará el ciclo de preparación contra República Dominicana el 31 del mismo mes en el estadio Tahuichi Aguilera.
Estos encuentros de preparación en suelo cruceño y tarijeño representan la última oportunidad para ajustar el sistema táctico antes de la cita mundialista. El retorno a las canchas en enero marcará el inicio de un calendario exigente donde Bolivia busca recuperar la confianza de su hinchada. El desafío inmediato para Villegas radica en reactivar la capacidad goleadora del equipo para encarar con éxito los compromisos oficiales de 2026.



