El Gobierno Nacional y la Cámara de Transporte del Oriente consolidaron un acuerdo este sábado para aplicar el Decreto Supremo 5503. Este pacto asegura beneficios directos para el transporte pesado, mediante el compromiso de las autoridades de ejecutar soluciones técnicas inmediatas. La reunión en la capital cruceña frena, de momento, las medidas de presión de este sector específico en la región.
El documento establece la creación de mesas de trabajo técnicas en un periodo de 48 horas para agilizar el diferimiento de créditos y el saneamiento tributario. Entre los puntos clave destaca la eliminación del gravamen arancelario para la compra de llantas y repuestos del exterior. Además, el Estado garantiza la coordinación logística para normalizar el suministro de diésel y optimizar los controles operativos en las estaciones de servicio.
Pese al avance con el sector de carga, la Federación de Transporte Público de Santa Cruz confirmó su participación en el paro indefinido desde este lunes. Los choferes de micros y trufis exigen respuestas ante la situación de los combustibles y el ajuste de las tarifas de pasajes. Esta determinación suma presión al conflicto social, ya que los bloqueos afectarán la circulación urbana y las rutas principales del departamento.
La movilización nacional convocada por la Confederación de Transportistas mantiene en alerta a la población boliviana ante el cierre de vías programado. Mientras el sector pesado apuesta por el diálogo técnico, el transporte urbano busca presionar por cambios económicos estructurales. Los próximos días serán decisivos para medir el impacto de las comisiones de trabajo frente a la contundencia de las protestas en las calles.



