Desde la cárcel de San Pedro, el expresidente Luis Alberto Arce Catacora difundió una carta dirigida al pueblo boliviano en la que rechaza la eliminación de la subvención a los hidrocarburos dispuesta por el gobierno de Rodrigo Paz. En el documento advierte una subida generalizada de precios y atribuye su detención preventiva a una decisión política vinculada a los efectos del Decreto Supremo que elevó los costos de los combustibles.
Arce sostuvo que el incremento de la gasolina y el diésel impacta de forma directa en la economía de las familias y en la cadena productiva, con efectos en los precios de alimentos y servicios. Según su pronunciamiento, la medida afecta con mayor intensidad a los sectores de menores ingresos y se aplicó sin mecanismos de consulta ni consensos sociales previos.
El exmandatario también cuestionó las medidas compensatorias anunciadas por el Ejecutivo y señaló que los ajustes al salario mínimo y a los bonos estatales no cubren el aumento de los combustibles. Además, afirmó que el levantamiento de la subvención no resuelve el abastecimiento de diésel ni la escasez de divisas en el país.
En relación con su situación jurídica, Arce informó que un tribunal ratificó su detención preventiva tras una audiencia de apelación. En su carta, reiteró que el proceso vulnera garantías constitucionales y señaló que su encarcelamiento busca desviar la atención de las medidas económicas adoptadas por el Gobierno, en un contexto de conflictividad social por el Decreto Supremo.



