El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz anunció la activación de una alerta naranja tras la detección de un caso sospechoso de fallecimiento vinculado a la influenza AH3N2, subtipo variante K. La medida busca fortalecer la vigilancia epidemiológica y la respuesta sanitaria en el departamento.
De acuerdo con información oficial, el caso corresponde a una mujer de 26 años que arribó desde Japón y falleció el 29 de noviembre. El director del Sedes, Julio César Koca, aclaró que el diagnóstico aún se encuentra en fase de confirmación por laboratorio, por lo que el protocolo preventivo se activa de manera inmediata.
La decisión se conoce poco después de que Perú declarara una alerta epidemiológica nacional ante el riesgo de ingreso de enfermedades respiratorias, entre ellas la influenza A H3N2 subtipo K, registrada también en México. Las autoridades bolivianas reforzaron el control sanitario por la cercanía geográfica y el flujo regional de viajeros.
Como parte de las acciones, el Sedes definió la creación de un centro centinela para la atención y monitoreo de posibles pacientes. Además, se instruyó intensificar la vacunación contra la influenza, debido al aumento de infecciones respiratorias asociado a la temporada de lluvias y al ingreso de frentes fríos en Santa Cruz.



