El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, anunció una reorientación nacional para incrementar la presencia operativa en las calles y reducir el número de efectivos en funciones administrativas. La medida busca reforzar el trabajo directo con la población y mejorar la respuesta institucional ante hechos de seguridad.
Sokol instruyó al Director Nacional de Personal y al Subcomandante General realizar un análisis estructural para disminuir al mínimo el personal destinado a oficinas. El objetivo es reasignar la mayor cantidad de policías a tareas operativas y fortalecer el cumplimiento de la misión constitucional de protección ciudadana.
El jefe policial también dispuso que las unidades de control interno realicen inspecciones en campo y no solo procedimientos de oficina. De manera paralela, ordenó que todos los patrulleros interrumpan su recorrido cada 30 minutos para tomar contacto con vecinos en mercados, escuelas, hospitales y espacios nocturnos, a fin de recoger alertas y prevenir delitos.
La institución habilitó nuevas líneas telefónicas para denuncias y recordó que Radio Patrulla 110 y PAC 120 siguen vigentes. Sokol afirmó que la lucha contra la inseguridad exige participación ciudadana y remarcó que los informes diarios de patrullaje servirán para ajustar futuras decisiones institucionales.



