El vicepresidente Edmand Lara visitó Yapacaní para entregar apoyo a familias de la zona y, en ese contexto, declaró que detectó irregularidades dentro del Gobierno. Afirmó que su postura crítica frente a presuntos hechos de corrupción provocó que algunas autoridades intenten apartarlo de espacios de decisión.
Lara sostuvo que no recibe respaldo institucional pese a formar parte del Órgano Ejecutivo. Indicó que su posición frente a funcionarios observados habría generado tensiones. “Cuando hay un corrupto que roba, lo digo de frente”, mencionó cuando explicó los motivos de la molestia en su contra.
También aseguró que quedó fuera de reuniones de gabinete y que existieron intentos de promover normas para removerlo del cargo. Según su versión, estas acciones buscan evitar que denuncie irregularidades y limite la influencia de determinados grupos políticos dentro del Gobierno.
El vicepresidente insistió en que se mantendrá firme y que continuará alertando sobre situaciones que considere irregulares. Sus declaraciones surgen en un escenario marcado por disputas internas y por el debate sobre alianzas rumbo a las elecciones subnacionales.



