El sector de panificadores de La Paz solicitó una respuesta del Gobierno sobre la provisión de harina subvencionada destinada a la elaboración del pan de batalla. En un ampliado reciente, los representantes determinaron que, si se suspende la subvención, el precio del producto podría fijarse en un boliviano por unidad desde este jueves.
El dirigente Rubén Ríos afirmó que el gremio espera una definición oficial para garantizar la continuidad de los insumos subvencionados. Indicó además que la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) mantiene un retraso en la entrega de harina comprometida para el sector.
Según Ríos, el gremio registró una deuda superior a 150 mil costales correspondientes a septiembre. Los panificadores señalaron que esta situación afecta la producción diaria en diferentes regiones y complica la estabilidad del precio del pan.
En El Alto, el dirigente Juan de Dios Castillo informó que los panificadores no recibieron insumos subvencionados hasta el viernes. Explicó que el faltante alcanza aproximadamente 70 mil quintales, razón por la cual convocaron a sus afiliados para asumir una decisión en las próximas horas.



