
La Paz se prepara para la transmisión de mando presidencial del próximo 8 de noviembre, que contará con la presencia de autoridades nacionales, delegaciones internacionales y representantes de la sociedad civil. El Gobierno aprobó un decreto que regula el proceso de transición al presidente electo Rodrigo Paz (PDC), mientras la Cancillería confirmó el envío de invitaciones a 148 países con los que Bolivia mantiene relaciones diplomáticas.
El viceministro de Régimen Interior y de la Policía, Jhonny Aguilera, informó que el operativo de seguridad incluirá el despliegue de 1.800 efectivos en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Las acciones comenzarán el viernes con la llegada de las delegaciones extranjeras y contemplan anillos de seguridad alrededor de la Plaza Murillo, el edificio de la Asamblea Legislativa y las vías de acceso al área central.
El plan de resguardo abarca la protección de autoridades presidenciales entrantes y salientes, dignatarios internacionales e invitados especiales. Personal de protección ejecutiva acompañará a los visitantes desde su llegada hasta su partida, prevista entre el día de la ceremonia y la jornada siguiente.


