La Federación de Panificadores de Cochabamba resolvió en un ampliado departamental elevar el precio del pan de batalla a un boliviano por unidad a partir del lunes 9 de noviembre. El dirigente del sector, José Mamani, confirmó la decisión unánime de las bases tras una reunión de más de tres horas. Las federaciones regionales justificaron la medida en el aumento continuo de los insumos de producción y en la variabilidad de la harina indexada a la divisa estadounidense, manteniendo el peso del producto en 60 gramos.
La determinación del sector cochabambino se suma a la postura adoptada recientemente por los productores de la ciudad de El Alto, quienes argumentaron similares dificultades económicas. Los dirigentes señalaron la imposibilidad de sostener los costos de elaboración actuales ante la inestabilidad en los precios del mercado de materia prima.
Por su parte, el Ejecutivo nacional mantiene la firme postura de congelar la tarifa del pan en 0,80 bolivianos a nivel nacional. Las autoridades del área garantizan este techo presupuestario mediante la distribución y provisión de harina subvencionada a un costo tope de 310 bolivianos por quintal para el sector alimenticio.



